Que siempre recurro a ti cuando algo negativo está en mi cabeza? mmm, sí, me declaro culpable. Creo que es cuando más necesito sacar ideas de mi cabeza, de mi cuerpo y de mi alma. Siento que con los sentimientos negativos no hay otra cosa qué hacer sino sacarlos de uno, matarlos, aniquilarlos o simplemente dejarlos muy atrás, casi, casi, olvidarlos. Quizá estoy aferrada a muy pocas cosas en este momento y si con cualquiera de ellas pierdo cabeza, siento que el barco se hunde. Y realmente ese es el punto de mis líneas. He comprobado una vez más que el tener un empleo es algo más que pasar a formar parte de la comunidad económicamente activa de mi país. Es algo más que pasar a pagar impuestos, ser parte del IMSS, y cosas así. Para mi han sido cosas aún más importantes. He pensado mucho acerca de todo lo que me ha afectado no estar empleada. Para mi, (y no se si sea mi signo, mis astros, mi año chino, u lo que sea) es esencial sentirme útil, admirada, aprovechada, brillante, destacada. Para mi el tener círculos sociales que me permitan compartir ideas es muy importante. Y recuerdo las etapas en que en mi trabajo he podido realizarme no nada más profesional, sino personalmente; conociendo gente importante, con principios como los míos, gente a la que puedo aprender, gente a la que admiro, que me entienden, y en las que puedo llegar a trascender, y así empieza el círculo para después volverse a cerrar.
Con mi bombón? claro, esto tenía que afectarme también ahí. Por algo somos un todo, o al menos yo no puedo pensar bien si el corazón no está bien. Y es aquí cuando empiezo a dejar que el desempleo también afecte a mi corazón. Me han hecho sentir que lo poco que hago tampoco está bien hecho, entonces qué estoy haciendo con tantos días lindos de verano? con tantos días lindos de sol, de lluvia, con la buena salud que siempre le pido a Dios? lamentarme y entonces todo se vuelve nublado. Qué drama! trato de ser buena en lo poco que hago. Hago comida y me dedico a ella en cuerpo y alma, limpio la casa y la limpio como si fuera la última cosa que pudiera hacer, trato de tener un buen humor para todo el mundo, pero el interior no engaña y bien me lo ha dicho una de las personas que mejor me conoce: proyectas tu mala vibra. Y después de recontar la gente que me rodea y uno que otro evento, me doy cuenta que puedo generar un efecto de susto.
Yo, carismática? alguna vez, ahora no lo creo así.
Y es tonto pero me he enfrentado a algo que pensé nunca enfrentaría. Tengo 36 y los empleos piden hasta 35 años. Caray! nunca me hubiera imaginado que a un año ya se me discriminaría. Me siento viva, joven, con muchas ganas de aportar y me da mucho coraje que no me lo permiten. Qué ignorancia? quién puso eso? quién lo determinó? quién supuso que a los 36 dejas de ser productivo, o inteligente o ambicioso?
Pero en estos caminos andamos y en estos caminos es cuando nos enfrentamos a realidades más duras cada día.
Estoy viva, sí, sigo viva, pero deseosa de muchas cosas que en este momento no tengo y estoy convencida no puedo ni debo dejar de desear, porque entonces sí, moriría...
miércoles, 13 de julio de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
