Que siempre recurro a ti cuando algo negativo está en mi cabeza? mmm, sí, me declaro culpable. Creo que es cuando más necesito sacar ideas de mi cabeza, de mi cuerpo y de mi alma. Siento que con los sentimientos negativos no hay otra cosa qué hacer sino sacarlos de uno, matarlos, aniquilarlos o simplemente dejarlos muy atrás, casi, casi, olvidarlos. Quizá estoy aferrada a muy pocas cosas en este momento y si con cualquiera de ellas pierdo cabeza, siento que el barco se hunde. Y realmente ese es el punto de mis líneas. He comprobado una vez más que el tener un empleo es algo más que pasar a formar parte de la comunidad económicamente activa de mi país. Es algo más que pasar a pagar impuestos, ser parte del IMSS, y cosas así. Para mi han sido cosas aún más importantes. He pensado mucho acerca de todo lo que me ha afectado no estar empleada. Para mi, (y no se si sea mi signo, mis astros, mi año chino, u lo que sea) es esencial sentirme útil, admirada, aprovechada, brillante, destacada. Para mi el tener círculos sociales que me permitan compartir ideas es muy importante. Y recuerdo las etapas en que en mi trabajo he podido realizarme no nada más profesional, sino personalmente; conociendo gente importante, con principios como los míos, gente a la que puedo aprender, gente a la que admiro, que me entienden, y en las que puedo llegar a trascender, y así empieza el círculo para después volverse a cerrar.
Con mi bombón? claro, esto tenía que afectarme también ahí. Por algo somos un todo, o al menos yo no puedo pensar bien si el corazón no está bien. Y es aquí cuando empiezo a dejar que el desempleo también afecte a mi corazón. Me han hecho sentir que lo poco que hago tampoco está bien hecho, entonces qué estoy haciendo con tantos días lindos de verano? con tantos días lindos de sol, de lluvia, con la buena salud que siempre le pido a Dios? lamentarme y entonces todo se vuelve nublado. Qué drama! trato de ser buena en lo poco que hago. Hago comida y me dedico a ella en cuerpo y alma, limpio la casa y la limpio como si fuera la última cosa que pudiera hacer, trato de tener un buen humor para todo el mundo, pero el interior no engaña y bien me lo ha dicho una de las personas que mejor me conoce: proyectas tu mala vibra. Y después de recontar la gente que me rodea y uno que otro evento, me doy cuenta que puedo generar un efecto de susto.
Yo, carismática? alguna vez, ahora no lo creo así.
Y es tonto pero me he enfrentado a algo que pensé nunca enfrentaría. Tengo 36 y los empleos piden hasta 35 años. Caray! nunca me hubiera imaginado que a un año ya se me discriminaría. Me siento viva, joven, con muchas ganas de aportar y me da mucho coraje que no me lo permiten. Qué ignorancia? quién puso eso? quién lo determinó? quién supuso que a los 36 dejas de ser productivo, o inteligente o ambicioso?
Pero en estos caminos andamos y en estos caminos es cuando nos enfrentamos a realidades más duras cada día.
Estoy viva, sí, sigo viva, pero deseosa de muchas cosas que en este momento no tengo y estoy convencida no puedo ni debo dejar de desear, porque entonces sí, moriría...
miércoles, 13 de julio de 2011
lunes, 14 de febrero de 2011
DECRETOS
Soy exitosa,
Mis ingresos se triplicaron en este mes porque mi negocio crece cada día más.
Tengo un Accord rojo 2011
Tengo una casa linda y nueva, con muebles a mi gusto
La bodega de mi suegro está vendida
MIs papás tienen salud financiera y física
Mi matrimonio está mejor que nunca viviendo otra luna de miel.
Mis ingresos se triplicaron en este mes porque mi negocio crece cada día más.
Tengo un Accord rojo 2011
Tengo una casa linda y nueva, con muebles a mi gusto
La bodega de mi suegro está vendida
MIs papás tienen salud financiera y física
Mi matrimonio está mejor que nunca viviendo otra luna de miel.
Conociendo a alguien que muere en vida, con conocimiento de causa
Mi vida ha sido otra desde hace 5 años. He vivido los mejores años de mi vida a lado de alguien que me llena todos los días. Nunca pensé que el concepto "media naranja" fuera tan cierto. Tuvimos la grandiosa experiencia de irnos a vivir a otro país recién casados. Lejos de la familia de ambos, la unión fue maravillosa y pudimos sortear el acoplamiento y los problemas con el acuerdo mutuo, sin contar otras opiniones. Fue lo mejor que nos pudo haber pasado. Pero desde hace 1 mes nuestra vida juntos dio un cambio grotesco y ni siquiera es porque alguno de los dos queramos. Alguien de la familia decidió venirse a vivir con nosotros sintiendo el derecho infalible y el valiéndose del chantaje para evitar que nos opusiéramos a que eso sucediera. Sabía que eso sería determinante en nuestra relación y fui incapaz de detenerlo. La avalancha cayó sobre nosotros y desde ese día, un acto tras otro nos ha amargado a tal punto que ni la casa nos llena. Para vivir un momento tranquilo, recurrimos a salirnos de este lugar que más que un hogar parece el escenario de una batalla campal por un territorio que ambas partes reclaman como suyo pero que sólo una de ellas es la dueña por derecho, por ley, por acción y por todo lo demás, la otra parte sólo se lo imagina.
Realmente este mes me ha servido para aprender todo lo que no debe hacerse en la vida y cómo la locura se manifiesta en sus peores acciones para joderse al prójimo. Esta persona es una muerta en vida. Su vida se resume a dormir, cagar y comer... ah! y ver TV, claro, novelas, chismes y demás, porque todavía fueran programas culturales o documentales, ni eso! Y por favor que ni siquieran sean programas en donde tenga que leer letritas porque hasta eso le da hueva.
Sucede que con el lema del "tengo derecho por haberte parido" se resuelve todo y entonces, el hijo tendrá que ver por ella toda la vida, sin importar que sean otros dos los que tienen " el mismo derecho". Qué manera de atenerse, qué manera de chupar a los demás, qué manera de vivir a costa de los demás, qué manera de ser una arribista, oportunista y egoísta. No se da cuenta que el derecho de parir también se gana con cariños, atenciones, palabras, consejos, hechos, aportaciones, educación, crianza. Qué facil es! si por eso fuera, yo hago que nazca el chamaco y tengo una alcancía de por vida, y si decido volverme anciana a los 40 (como es el caso de esta persona) pues me conviene porque hay quien me de comida, baño y techo (qué más necesito!).
Es egoísmo puro señores. La única neurona que se tiene se destina a ver ¿quién me da? si es un hijo, un nieto, un sobrino o el que se deje, qué importa! con que me lo den.
Esta señora no inspira cariño, y por lo mismo no lo recibe. Prefiere aguantar una vida sin palabras de afecto sólo por tener una seguridad de necesidades primarias, como bien lo dijo Maslow. Mientras estas necesidades se mantengan cubiertas, para esta persona, lo demás no importa. Creo que Maslow integró su concepto de su pirámide en función de la inteligencia que tiene la gente por perseverar o ambicionar más. Esta persona ni eso tiene. Con tener lo suficiente para vivir, no le importa lo demás. A veces he pensado que tiene muy poca dignidad, pero es que la verdad no radica esta palabra en su vocabulario. Le importa un bledo si alguien le habla o no. Hay comida? hay baño? hay techo? hay televisión? para qué quiero más! con eso basta!
Y mientras a nosotros nos hace la vida imposible, nos genera gastos que ahorita no podemos solventar, pero ¿a ella le importa? NOOOO, cómo le puede importar a alguien cuya único sentimiento es el del egoísmo?.
Esa es mi vida en este momento, ni a mi enemigo le desearía el calvario en el que se ha vuelto mi casa y ´mi economía me indica que falta un rato para que se termine.
Si alguien está viviendo lo mismo que yo, deberíamos hacer una comisión en la que termine con el chantajismo de la gente, que se vuelva un delito!
que Dios la perdone, lástima que sea demasiado tarde para recuperar las relaciones con sus "seres queridos". Todos le dan la vuelta y nadie quiere hacerse cargo de ella, por eso se ha aprovechado del más noble de sus hijos y por cierto del que se cree la única mujer que tiene derecho a exigirle algo, ojo, no a darle algo, sino a exigirle, vuelvo a lo mismo... EGOISMO!
Realmente este mes me ha servido para aprender todo lo que no debe hacerse en la vida y cómo la locura se manifiesta en sus peores acciones para joderse al prójimo. Esta persona es una muerta en vida. Su vida se resume a dormir, cagar y comer... ah! y ver TV, claro, novelas, chismes y demás, porque todavía fueran programas culturales o documentales, ni eso! Y por favor que ni siquieran sean programas en donde tenga que leer letritas porque hasta eso le da hueva.
Sucede que con el lema del "tengo derecho por haberte parido" se resuelve todo y entonces, el hijo tendrá que ver por ella toda la vida, sin importar que sean otros dos los que tienen " el mismo derecho". Qué manera de atenerse, qué manera de chupar a los demás, qué manera de vivir a costa de los demás, qué manera de ser una arribista, oportunista y egoísta. No se da cuenta que el derecho de parir también se gana con cariños, atenciones, palabras, consejos, hechos, aportaciones, educación, crianza. Qué facil es! si por eso fuera, yo hago que nazca el chamaco y tengo una alcancía de por vida, y si decido volverme anciana a los 40 (como es el caso de esta persona) pues me conviene porque hay quien me de comida, baño y techo (qué más necesito!).
Es egoísmo puro señores. La única neurona que se tiene se destina a ver ¿quién me da? si es un hijo, un nieto, un sobrino o el que se deje, qué importa! con que me lo den.
Esta señora no inspira cariño, y por lo mismo no lo recibe. Prefiere aguantar una vida sin palabras de afecto sólo por tener una seguridad de necesidades primarias, como bien lo dijo Maslow. Mientras estas necesidades se mantengan cubiertas, para esta persona, lo demás no importa. Creo que Maslow integró su concepto de su pirámide en función de la inteligencia que tiene la gente por perseverar o ambicionar más. Esta persona ni eso tiene. Con tener lo suficiente para vivir, no le importa lo demás. A veces he pensado que tiene muy poca dignidad, pero es que la verdad no radica esta palabra en su vocabulario. Le importa un bledo si alguien le habla o no. Hay comida? hay baño? hay techo? hay televisión? para qué quiero más! con eso basta!
Y mientras a nosotros nos hace la vida imposible, nos genera gastos que ahorita no podemos solventar, pero ¿a ella le importa? NOOOO, cómo le puede importar a alguien cuya único sentimiento es el del egoísmo?.
Esa es mi vida en este momento, ni a mi enemigo le desearía el calvario en el que se ha vuelto mi casa y ´mi economía me indica que falta un rato para que se termine.
Si alguien está viviendo lo mismo que yo, deberíamos hacer una comisión en la que termine con el chantajismo de la gente, que se vuelva un delito!
que Dios la perdone, lástima que sea demasiado tarde para recuperar las relaciones con sus "seres queridos". Todos le dan la vuelta y nadie quiere hacerse cargo de ella, por eso se ha aprovechado del más noble de sus hijos y por cierto del que se cree la única mujer que tiene derecho a exigirle algo, ojo, no a darle algo, sino a exigirle, vuelvo a lo mismo... EGOISMO!
jueves, 15 de julio de 2010
...y te vas a tener que aguantar...
Y también yo podría empezar esto diciendo algo igual de frío como: "Ese no era el trato"
Aunque no lo creas es rara la vez en que las palabras intercambiadas en nuestras conversaciones no son retomadas en mi mente algún tiempo después, puede ser desde segundos, minutos u horas después, pero eso sí, nunca años.
Dentro de los comportamientos que he madurado es que, por mucho que me duela, siempre debo ponerme en tu papel para entender mejor lo que dijimos, lo que nos lastimó o el propósito que tuvo.
En esta ocasión también lo hago reconociendo que traigo un rencor de hace muchos años con una persona que saqué de mi vida hace mucho tiempo, y que de alguna manera te lo he tratado de colgar a ti. Diría alguien: "y eso no es justo". No, no lo es. Y con estas líneas quiero asegurarte que no estoy tratando de reprochar tu decisión sino la manera de decirme que el pacto que alguna vez hicimos se rompió, al menos de tu parte.
Sí, se me vino a la mente que podía yo hacer lo mismo, finalmente el pacto ya se había roto, y me vino a la cabeza que de ahora en adelante podía yo también hacer cosas que quiero y a ti no te va a quedar más remedio que aguantarte, pero después me convencí que sólo había roto para ti. No me interesa romperlo para mi. Es algo así como pretender que todas aquellas promesas hechas cuando empezábamos a luchar en esta vida juntos, sigan inmaculadas, al menos para mi. Hace días releía todas aquellas palabras que nos decíamos antes de aquel diciembre. La fuerza que nuestras palabras irradian son para pensar que nunca se vendrán abajo. Todo aquél deseo de estar juntos, de vivir sólo para hacernos feliz el uno al otro, de no hacer nada sin que el otro estuviera de acuerdo... Perdón, así lo sentí yo en aquél momento y no lo he dejado de sentir ni un minuto de nuestra vida juntos.
Quiero decirte que no hay ningún problema, que puedes hacer en tu fin de semana lo que me dijiste ibas a hacer. No armaré un teatro, no diré nada. Me dolerá si pasa, me dolerá la promesa rota pero lo que te aseguro que más me está doliendo es cada palabra del "y te vas a tener que aguantar" o el "no te pedi tu opinión" que retumba en mi cabeza.
Me suena a una frase egoísta, me suena a un "no vale la pena conversarlo".
Yo reitero mi compromiso de seguir tomándote en cuenta en mis decisiones y nunca llevar a cabo algo sin haberlo siquiera conversado contigo, porque finalmente, qué es el matrimonio sino una serie de negociaciones por segundo? qué es sino un equilibrio entre lo que "quiero" y lo que "queremos"? qué es sino la ausencia de intención al dañar al otro simplemente porque "así lo quiero y punto"?
Esto es un trabajo de dos, la opinión del otro siempre debe importar. Espero que estés de acuerdo conmigo, si no entonces algo sí se romperá.
Y también sé que hay circunstancias que rodean tu decisión, también entiendo el momento que te orilla a llevar a cabo el plan "a pesar de mi". Pero entonces debo esperar que siempre que estés lejos de mi buscarás hacer algo en lo que yo no esté de acuerdo porque la lejanía o distancia o tu depre lo justifica?
Todo está en las expectativas que tú pongas en tu ser amado.
Aunque no lo creas es rara la vez en que las palabras intercambiadas en nuestras conversaciones no son retomadas en mi mente algún tiempo después, puede ser desde segundos, minutos u horas después, pero eso sí, nunca años.
Dentro de los comportamientos que he madurado es que, por mucho que me duela, siempre debo ponerme en tu papel para entender mejor lo que dijimos, lo que nos lastimó o el propósito que tuvo.
En esta ocasión también lo hago reconociendo que traigo un rencor de hace muchos años con una persona que saqué de mi vida hace mucho tiempo, y que de alguna manera te lo he tratado de colgar a ti. Diría alguien: "y eso no es justo". No, no lo es. Y con estas líneas quiero asegurarte que no estoy tratando de reprochar tu decisión sino la manera de decirme que el pacto que alguna vez hicimos se rompió, al menos de tu parte.
Sí, se me vino a la mente que podía yo hacer lo mismo, finalmente el pacto ya se había roto, y me vino a la cabeza que de ahora en adelante podía yo también hacer cosas que quiero y a ti no te va a quedar más remedio que aguantarte, pero después me convencí que sólo había roto para ti. No me interesa romperlo para mi. Es algo así como pretender que todas aquellas promesas hechas cuando empezábamos a luchar en esta vida juntos, sigan inmaculadas, al menos para mi. Hace días releía todas aquellas palabras que nos decíamos antes de aquel diciembre. La fuerza que nuestras palabras irradian son para pensar que nunca se vendrán abajo. Todo aquél deseo de estar juntos, de vivir sólo para hacernos feliz el uno al otro, de no hacer nada sin que el otro estuviera de acuerdo... Perdón, así lo sentí yo en aquél momento y no lo he dejado de sentir ni un minuto de nuestra vida juntos.
Quiero decirte que no hay ningún problema, que puedes hacer en tu fin de semana lo que me dijiste ibas a hacer. No armaré un teatro, no diré nada. Me dolerá si pasa, me dolerá la promesa rota pero lo que te aseguro que más me está doliendo es cada palabra del "y te vas a tener que aguantar" o el "no te pedi tu opinión" que retumba en mi cabeza.
Me suena a una frase egoísta, me suena a un "no vale la pena conversarlo".
Yo reitero mi compromiso de seguir tomándote en cuenta en mis decisiones y nunca llevar a cabo algo sin haberlo siquiera conversado contigo, porque finalmente, qué es el matrimonio sino una serie de negociaciones por segundo? qué es sino un equilibrio entre lo que "quiero" y lo que "queremos"? qué es sino la ausencia de intención al dañar al otro simplemente porque "así lo quiero y punto"?
Esto es un trabajo de dos, la opinión del otro siempre debe importar. Espero que estés de acuerdo conmigo, si no entonces algo sí se romperá.
Y también sé que hay circunstancias que rodean tu decisión, también entiendo el momento que te orilla a llevar a cabo el plan "a pesar de mi". Pero entonces debo esperar que siempre que estés lejos de mi buscarás hacer algo en lo que yo no esté de acuerdo porque la lejanía o distancia o tu depre lo justifica?
Todo está en las expectativas que tú pongas en tu ser amado.
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viernes, 4 de junio de 2010
volver a lo básico...
Porqué es tan común la frase "vuelve a lo básico"?
HOy, una de esas películas tontas y predescibles me puso en la mente estas palabras y desde mi punto de vista esto es lo que sucede.
El comienzo es sincero, es intachable, es un estira y afloje, es un conocerse tratando de quedar bien contigo y con la(s) otra(s) persona (s).
En el principio nunca sabemos lo que va a pasar pero siempre queremos que funcione y eso nos hace desdoblarnos en una especie de confianza, de sinceridad, de intensidad y por supuesto, de locura.
El inicio nos rodea de sueños con ganas de ser realidades y nos lleva a disfrutar cada momento y cada reacción.
Incluso es en esa etapa donde hasta nosotros mismos aprendemos cómo somos, cómo deseamos, cómo queremos, y qué tanto estamos comprometidos.
Claro, habrá siempre ese riesgo que nos quita el sueño pero que nos hace saborear la incertidumbre de una manera bárbara.
"Vuelve a lo básico" no es otra cosa mas que encontrar la esencia, lo que en un principio nos hacía volar. Traspólalo al trabajo, al amor, a la familia, a un proyecto, cualquiera que sea su complicación.
Si recuerdas el principio como un gran momento, entonces tan sencillo como "vuelve a lo básico".
El recuerdo no nada más sirve para llenarte la mente de lo que fue y te lamentes de lo que ya no es.
El recuerdo te lleva a volver a sentir lo que viviste pero jamás con la intención de que nunca lo vuelvas a sentir.
Tú puedes sentir, pensar, amar, soñar, vivir como quieras, las veces que quieras y repetir lo que te dé la gana.
Si fuiste capaz de sentirlo una vez, o de crear ese "inicio" que ahora al recordarlo te hace vibrar, serás capaz de recrearlo, las veces que quieras, con las mismas variables o con otras, como te plazca.
Tú eres lo que lo provocaste... entonces, si añoras algo, "vuelve a lo básico" porque añorar es historia y tú eres presente.
HOy, una de esas películas tontas y predescibles me puso en la mente estas palabras y desde mi punto de vista esto es lo que sucede.
El comienzo es sincero, es intachable, es un estira y afloje, es un conocerse tratando de quedar bien contigo y con la(s) otra(s) persona (s).
En el principio nunca sabemos lo que va a pasar pero siempre queremos que funcione y eso nos hace desdoblarnos en una especie de confianza, de sinceridad, de intensidad y por supuesto, de locura.
El inicio nos rodea de sueños con ganas de ser realidades y nos lleva a disfrutar cada momento y cada reacción.
Incluso es en esa etapa donde hasta nosotros mismos aprendemos cómo somos, cómo deseamos, cómo queremos, y qué tanto estamos comprometidos.
Claro, habrá siempre ese riesgo que nos quita el sueño pero que nos hace saborear la incertidumbre de una manera bárbara.
"Vuelve a lo básico" no es otra cosa mas que encontrar la esencia, lo que en un principio nos hacía volar. Traspólalo al trabajo, al amor, a la familia, a un proyecto, cualquiera que sea su complicación.
Si recuerdas el principio como un gran momento, entonces tan sencillo como "vuelve a lo básico".
El recuerdo no nada más sirve para llenarte la mente de lo que fue y te lamentes de lo que ya no es.
El recuerdo te lleva a volver a sentir lo que viviste pero jamás con la intención de que nunca lo vuelvas a sentir.
Tú puedes sentir, pensar, amar, soñar, vivir como quieras, las veces que quieras y repetir lo que te dé la gana.
Si fuiste capaz de sentirlo una vez, o de crear ese "inicio" que ahora al recordarlo te hace vibrar, serás capaz de recrearlo, las veces que quieras, con las mismas variables o con otras, como te plazca.
Tú eres lo que lo provocaste... entonces, si añoras algo, "vuelve a lo básico" porque añorar es historia y tú eres presente.
miércoles, 3 de febrero de 2010
cosa curiosa... que no deja de preocuparme
Sucede que empezamos a vender la camioneta y después de lo que nos pasó el día de hoy, estoy convencida que cada día en este país es una aventura que nunca olvidaré. En cuanto llegué a casa busqué plasmar esto en mi blog porque lo considero importante para aquellos que quieran vender su vehículo.
Ayer recibimos una más de tantas llamadas de potenciales compradores. Era la voz masculina de una persona llamada Carlos Haché. La tomó HOmero y se notó entusiasmado cuando me contó que esta persona le había pedido que le marcara al día siguiente (o sea hoy) para ponerse de acuerdo y ver la camioneta.
El día de hoy, como estaba acordado, mi esposo habló al tal Sr. Carlos para decirle que nos veíamos a las 9:30 am en la universidad donde yo trabajo. Efectivamente, al llegar a la hora señalada, el señor referido estaba ahí.
Desde el principio se nos hizo muy platicador, haciendo gala a su nacionalidad, vio por aquí, observó por allá y todo iba muy bien. Notamos que no hacía grandes comentarios, sólo asentía a todo lo que le decíamos en la demostración de las excelentes condiciones en que está nuestro vehículo.
Yo me entretuve saludando a compañeras de trabajo cuando Homero me pidió las llaves para llevar al señor a dar una vuelta para probar la camioneta.
Pensando yo que todo marchaba bien y en orden, recibí una hora más tarde una llamada de Homero diciéndome que el señor Carlos se mostraba tan interesado en comprarla que ya incluso lo había llevado a una clínica en donde "según él" trabajaba su esposa, una tal Dra. Carmen. Tenía la intención de que ahí su esposa viera la camioneta, se convenciera de que estaba bien y hoy mismo hacer el intercambio. Así que HOmero esperaría ahí como el Sr. carlos le había pedido.
POr supuesto, la llamada dibujó una sonrisa en mi cara pues el vender la camioneta era un símbolo más de que las cosas van funcionando para el regreso a nuestro país.
Pero cuál va siendo mi sorpresa que una hora más tarde vuelvo a recibir otra llamada de mi esposo diciéndome que no tenía ningún rastro del señor. Éste había entrado a la clínica en busca de su esposa y nunca había salido. Mi esposo estacionó la camioneta y entró a buscarlo, claro, después de haber hecho llamadas a su celular para saber qué había pasado pero que el Sr. Carlos nunca contestó. Se dio cuenta que en dicha clínica no había ninguna Dra. Carmen y eso empezó a inquietarlo.
Obviamente regresó a la camioneta y emprendió su regreso a la universidad para verme ahí.
No volvimos a saber de él.
Cabe mencionar que alrededor de las 4 pm le pedí a mi asistente que llamara al celular que teníamos de esta persona y contestó un muchachito diciendo que ese celular no pertenecía a ningún Carlos y obviamente él no conocía a nadie con ese nombre. Llamamos a la clínica para investigar acerca de la existencia de una Dra. Carmen y la respuesta fue la misma: nadie sabía de ella.
No dejo de darle vueltas en la cabeza a cada una de las palabras que intercambiamos con él, todas y cada una de los gestos, de los movimientos y hasta de los pensamientos que tuve en el poco tiempo que lo ví, pero ahora lo único que estoy segura sentir es una pésima vibra de lo que sucedió.
Lo único que me queda pensar es que era un delincuente que quizá quería quitarle la camioneta a mi esposo, pero, por qué no lo hizo? qué pasó? quién es esta persona?
Debemos cuidarnos de todos y de todo. Nunca pensemos que la gente es como nosotros, honrados, honestos, confiables, y que lo único que deseamos es hacer la transacción de la forma más correcta posible.
Seguiré indagando y estudiando la situación, pues la inseguridad que me dio el salir de la universidad sola en la camioneta me lleva a pensar, en qué mundo estamos viviendo?
Ayer recibimos una más de tantas llamadas de potenciales compradores. Era la voz masculina de una persona llamada Carlos Haché. La tomó HOmero y se notó entusiasmado cuando me contó que esta persona le había pedido que le marcara al día siguiente (o sea hoy) para ponerse de acuerdo y ver la camioneta.
El día de hoy, como estaba acordado, mi esposo habló al tal Sr. Carlos para decirle que nos veíamos a las 9:30 am en la universidad donde yo trabajo. Efectivamente, al llegar a la hora señalada, el señor referido estaba ahí.
Desde el principio se nos hizo muy platicador, haciendo gala a su nacionalidad, vio por aquí, observó por allá y todo iba muy bien. Notamos que no hacía grandes comentarios, sólo asentía a todo lo que le decíamos en la demostración de las excelentes condiciones en que está nuestro vehículo.
Yo me entretuve saludando a compañeras de trabajo cuando Homero me pidió las llaves para llevar al señor a dar una vuelta para probar la camioneta.
Pensando yo que todo marchaba bien y en orden, recibí una hora más tarde una llamada de Homero diciéndome que el señor Carlos se mostraba tan interesado en comprarla que ya incluso lo había llevado a una clínica en donde "según él" trabajaba su esposa, una tal Dra. Carmen. Tenía la intención de que ahí su esposa viera la camioneta, se convenciera de que estaba bien y hoy mismo hacer el intercambio. Así que HOmero esperaría ahí como el Sr. carlos le había pedido.
POr supuesto, la llamada dibujó una sonrisa en mi cara pues el vender la camioneta era un símbolo más de que las cosas van funcionando para el regreso a nuestro país.
Pero cuál va siendo mi sorpresa que una hora más tarde vuelvo a recibir otra llamada de mi esposo diciéndome que no tenía ningún rastro del señor. Éste había entrado a la clínica en busca de su esposa y nunca había salido. Mi esposo estacionó la camioneta y entró a buscarlo, claro, después de haber hecho llamadas a su celular para saber qué había pasado pero que el Sr. Carlos nunca contestó. Se dio cuenta que en dicha clínica no había ninguna Dra. Carmen y eso empezó a inquietarlo.
Obviamente regresó a la camioneta y emprendió su regreso a la universidad para verme ahí.
No volvimos a saber de él.
Cabe mencionar que alrededor de las 4 pm le pedí a mi asistente que llamara al celular que teníamos de esta persona y contestó un muchachito diciendo que ese celular no pertenecía a ningún Carlos y obviamente él no conocía a nadie con ese nombre. Llamamos a la clínica para investigar acerca de la existencia de una Dra. Carmen y la respuesta fue la misma: nadie sabía de ella.
No dejo de darle vueltas en la cabeza a cada una de las palabras que intercambiamos con él, todas y cada una de los gestos, de los movimientos y hasta de los pensamientos que tuve en el poco tiempo que lo ví, pero ahora lo único que estoy segura sentir es una pésima vibra de lo que sucedió.
Lo único que me queda pensar es que era un delincuente que quizá quería quitarle la camioneta a mi esposo, pero, por qué no lo hizo? qué pasó? quién es esta persona?
Debemos cuidarnos de todos y de todo. Nunca pensemos que la gente es como nosotros, honrados, honestos, confiables, y que lo único que deseamos es hacer la transacción de la forma más correcta posible.
Seguiré indagando y estudiando la situación, pues la inseguridad que me dio el salir de la universidad sola en la camioneta me lleva a pensar, en qué mundo estamos viviendo?
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martes, 2 de febrero de 2010
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